Yucatán, “la Tierra del Faisán y el Venado” es rica en cultura y tradición, uno de los principales atractivos que atrapan a visitantes nacionales, extranjeros y a los propios locales, son sus magníficos cenotes. Por eso aquí te daremos una pequeña muestra de estas bellas piscinas naturales.
Es bien sabido que en Yucatán no hay ríos como en otros estados de la República Mexicana, y es que el suelo de la península está formada por piedra caliza, pero regresando hace varios siglos atrás, nos encontramos que la península estuvo sumergida, después sufrió el impacto del gran meteorito que terminó con la vida de los prehistóricos dinosaurios. Y es precisamente este acontecimiento lo que origina el tipo de relieve de nuestro estado, y los llamados Cenotes.
En lengua maya Dzonot, significa abismo, y es que todos los cenotes, por muy grandes o pequeños que parezcan, son grandes abismos y muchos de ellos se encuentran conectados entre sí.
Existen diferentes tipos de cenotes, los que están dentro de las cavernas son los más recientes o los de cielo abierto , éstos son los más antiguos, como el Cenote Sagrado de Chichén Itzá.
Cenote Zací en Valladolid, Yucatán.
Hoy en día los cenotes son un gran atractivo turístico, espacios de recreo y esparcimiento, pero no siempre fue así. De hecho en el pasado, los cenotes eran un lugar sagrado para la civilización maya. El cenote era el lugar por excelencia donde se realizaban rituales a los dioses, especialmente al dios Chaac (dios de la lluvia). Mucho se ha dicho que por ejemplo en el Cenote Sagrado de Chichén Itzá, se realizaban sacrificios de doncellas, pero en realidad no solo se sacrificaban mujeres como ofrenda a los dioses, pues en las investigaciones que se han llevado a cabo en este cenote, los buzos han encontrado restos humanos de hombres y de niños, por lo que se desmiente el mito que solo doncellas ( mujeres vírgenes) eran sacrificadas.
Pero, ¿por qué los cenotes eran considerados sagrados para los mayas?, esto es porque eran la entrada, es decir , el portal hacia el inframundo maya, el xibalbá, la morada de sus dioses. Inclusive los mayas practicaban el suicidio, arrojándose al cenote.
Cenote Zací en Valladolid, Yucatán.
Inclusive hasta nuestros días se cree que existen guardianes de los cenotes y que hay que pedir permiso para poder acceder a ellos. También existen diversas leyendas que rodean a los cenotes y le dan ese toque místico que caracteriza a la cultura maya.