Cuenta la leyenda que una vez hace muchísimos años una anciana bruja vivía en Kabah, cerca de Uxmal, ella siempre había querido tener un hijo pero la vida nunca se lo había concedido así que se le ocurrió tomar el huevo de una gallina, envolverlo con un paño y hacer un pequeño ritual, dejándolo después en un lugar especial de su casa; al poco tiempo brotó del huevo un niño diminuto que ella crió cariñosamente. Con el pasar de los años él aprendió mucho de ella y se volvió sabio, lo único anormal es que aunque sí creció hasta la estatura de un niño normal su voz se engrosó y le creció barba, por lo que quedó claro que era un enano.
La anciana rara vez abandonaba la casa pero en una ocasión el enano vio la oportunidad de hurgar entre sus cosas de brujería y encontró un tunkul, presa de la curiosidad lo hizo sonar y el estruendo llegó hasta los oídos del señor de Uxmal. Previamente una predicción había dicho que cuando sonara fuertemente un tunkul sería señal de que el reinado del señor de Uxmal había terminado y naturalmente cuando esto pasó mandó a buscar al responsable de sonar el instrumento, encontrando pronto al enano y llevándolo ante su presencia.
La predicción no solo decía que iba a ser el fin del señor de Uxmal si no también que quien hubiera tocado el tunkul sería el nuevo gobernante, y el actual señor no se iba a dejar destronar solo así como así, de manera que retó al enano a una competición para deshacerse de él, la prueba consistía en romper cocoyoles con la cabeza y el que resistiera romper todos los que cabían en una canasta sería ganador. El cocoyol es el fruto más duro que existe en la península y por eso daba su victoria por asegurada, no contaba con que la bruja colocaría una placa de pedernal bajo el cabello del enano por lo que romper todos esos frutos no le representó mayor esfuerzo, por su parte el rey falleció al tercer cocoyol.
Con aquellos acontecimientos dio inicio el reinado del enano de Uxmal que con sabiduría reinó durante varios años, siguiendo siempre los consejos de la anciana que le había criado con tanto cuidado para hacer de él un hombre de bien. Al morir ella le construyó un monumento que es conocido como la Casa de la Vieja, pero comenzó a volverse desconsiderado y cruel por todo el poder que había adquirido. Llegó a crear dioses para que el pueblo idolatrara pero el primero fue de madera y no resistió la prueba del fuego, el segundo fue de piedra que al contacto con el calor se volvió cal, finalmente creó uno de barro y al calentarse se endureció, según la leyenda esta figura fue tan bien hecha que podía moverse y hablar, y el pueblo llegó a adorarle. Los dioses del cielo, enojados por el desafío y el mal comportamiento del enano destruyeron Uxmal y fue así como llegó el fin de la civilización hace muchos años.
Esta es la leyenda del enano de Uxmal, que se cuenta cada vez que un visitante va a ver la pirámide que según la historia fue hecha por y para el mismo rey enano. ¿La conocías? ¿Sabes alguna otra leyenda maya?