Es cultura general saber que apenas se escucha nombrar a Yucatán alguien va a mencionar a las mestizas, la cochinita pibil, la jarana y las bombas, porque son tres de los elementos más populares del folklore yucateco, ¡y con justa razón! Definen claramente la identidad visual, auditiva y gastronómica de nuestro estado.
Por definición las bombas yucatecas son frases ingeniosas que acompañan a la jarana, es decir, aunque la jarana es una melodía reconocida por sí sola independientemente la bomba ha de estar insertada en una presentación para poder considerarse como tal, es así que durante el baile se espera a que uno o varios de los bailarines diga en voz alta “¡BOMBA!” (con acento yucateco suena algo así como “bóomba”) con lo que interrumpe la canción y aprovecha para decirle unos versos a su pareja, puede ser que solo diga bombas uno de los bailarines o que se aproveche para que varios lo hagan y, por supuesto, también es posible que la pareja conteste lo que se le dice con otra bomba. He aquí un ejemplo:
Bomba:
Quiero casarme contigo, pero
¿con qué te mantengo?
Solo que comas zacate
como la mula que tengo.
Respuesta:
No me lo puedo comer,
porque me duele la muela,
si no te lo comes tú
que se lo coma tu abuela. >
El origen de esta tradición está en las coplas españolas que son de un carácter similar y que al mismo tiempo también están emparentadas con el verso cubano y otras costumbres en varias partes de latinoamérica. Pese a eso hay un sello muy particular en la bomba yucateca porque mezcla la tradición regional, la cultura y, a veces, incluso el maya con el español. Originalmente se hacían en maya pero pronto con el mestizaje se los versos se entonan ahora mayormente en nuestro idioma y se sigue de esa manera turísticamente, si acaso agregando palabras conocidas del maya, para los locales.
La finalidad de la bomba es causar gracia o demostrar el ingenio romántico del yucateco, pueden ser también en doble sentido y parecer pequeños poemas espontáneos por su formato de octasílabos. No es que formalmente existan clasificaciones de los géneros de la bomba pero comúnmente podemos distinguir cinco tipos de bombas yucatecas:
Graciosas:
Es triste amar sin ser amado,
pero más triste es vivir
en Yucatán sin hamaca
ni aire acondicionado.
Románticas:
Hermosa flor de pitahaya,
blanca flor de saramuyo,
en cualquier parte que vaya,
mi corazón es tuyo.
Inocentes:
Del cielo cayó un pintor
para pintar tu hermosura,
cuando vio tu gordura,
se regresó por más pintura
Modernas:
Madrecita de mi alma,
estudiaré porque te entiendo,
me formaré para el futuro
pero igual jugaré Nintendo.
El último tipo son las bombas groseras, pero de esas no colocaremos ejemplo porque no son necesariamente agradables de escuchar o de leer. Entonces, ¿has escuchado antes una bomba yucateca? ¿sabías algo sobre su origen o sobre las coplas españolas de las que nacieron? ¡Coméntanos si hay alguna bomba que te guste mucho!