Una de las piezas más reconocidas por el foco turístico y el paso diario para muchos yucatecos es parte de lo que caracteriza a esta importante glorieta del Monumento a la Patria.
Su construcción comenzó el 7 de marzo de 1995 por el escultor colombiano Rómulo Rozo y se inauguró en abril de 1956 por el presidente de México en aquel tiempo, Adolfo Ruiz Cortines. Es el único monumento en el mundo tallada directamente en piedra, el Monumento a la Patria ha formado parte de esta ciudad desde hace más de 60 años y su presencia es una pieza fundamental para los Meridanos.
Al visitarlo podrás notar que tiene más de 300 figuras talladas a mano que narran la historia de México desde la fundación de Tenochtitlán, hasta mediados del siglo XX. Con sus imponentes dimensiones el Monumento a la Patria es el único en el país que cuenta gráficamente mayor parte de la historia de México en muros esculpidos.
Las 31 columnas representan a los estados del país incluyendo al D.F, ahora CDMX. Y se puede apreciar las etapas de la colonia, la independencia, la reforma y la revolución. En la fachada se encuentra un espejo de agua con un pretil de piedra que alude al lago de Texcoco donde se observa al águila luchando contra la serpiente encima del nopal con forma de “V” de victoria, símbolo de la fundación de Tenochtitlán, lo que da origen al nacimiento de la cultura mexica.
En la parte norte del monumento también se observa una gran ceiba esculpida, árbol sagrado de los mayas, con 4 mariposas en la parte superior, al lado derecho se puede visualizar escenas de la antigua civilización y los inicios de la conquista de los pueblos de México, a partir del padre del mestizaje, Gonzalo Guerrero, la época de Cristóbal Colón, los hermanos Pinzón, el descubridor de Yucatán en 1517 Francisco Hernández de Córdoba y hasta llegar al fraile Bartolomé, defensor de los indígenas. En el lado izquierdo hay imágenes de indígenas con ofrendas o bailando, la imagen de Cuauhtémoc y del astrónomo Francisco Javier.
En el centro se encuentra la figura principal, una escultura que mide 14 metros de altura llevando en su pecho el fuego sagrado de la vida. La estatua tiene un collar en forma de caracol decorada con serpientes emplumadas junto a un dije que da a entender el origen marino del pueblo de los Itzáes. Sus manos adornados con brazaletes sostienen un portaestandarte y debajo se aprecia el escudo de Mérida y la choza resguardando la llama de ofrenda. Alrededor se encuentran otros símbolos de ofrendas que representan frutos de la tierra y producto del trabajo de los artistas en 12 deidades en forma de 9 musas clásicas que representan los oficios y bellas artes del mundo prehispánico.
A los lados de la cabeza de la estatua hay dos figuras, mita ave y mitad pez, que representan la soberanía de los mares territoriales y los cielos.
El monumento a la Patria es el sitio ideal para conocer un poco más sobre la historia de Yucatán y de nuestro país. Hoy en día se realizan diferentes actividades entorno al monumento.