La longaniza es una auténtica tradición creada en el barrio de San Juan de Valladolid, por el señor Felipe Pérez Vázquez a finales del siglo XIX, por lo que fue llamado “El Rey de la longaniza”. Este embutido es muy popular en el Estado, ya que forma parte de la diversa gastronomía yucateca.
La longaniza de Valladolid está preparada con carne de cerdo, que se condimenta con chiles anchos, ajo, vinagre, pimienta, comino, tomillo, clavo y mejorana al gusto. Se sirve asada, acompañada de naranja agria y salsa de chile habanero.
La carne era molida en artefactos de mano y el picadillo era sazonado con recado rojo (achiote y vinagre) y pizcas de recado oriental ( pimienta, clavo, orégano, comino y ajo) .Para el embutido tenían conos especiales y se hacían los nudos cada 40 centímetros y se amarraban las piezas con lazos de fibra de henequén, para colgarlas sobre tambores con brasas, con el objetivo de que se ahumaran, hasta que llegaran al punto exacto, hasta alcanzar el punto ideal que por lo general se conseguía a partir de 24 horas.
La longaniza es un componente básico de la gastronomía yucateca, puede consumirse sola frita o asada, rociada con jugo de naranja agria y acompañada de salsa de tomate u otras guarniciones. Su consumo más popular sin duda es frita en trozos con huevos revueltos y el pan francés.
La tradicional Longaniza de Valladolid con el popular chile habanero.