La vestimenta tradicional por excelencia en Yucatán es el huipil o el Terno (traje de gala), el cuál a través del tiempo ha sufrido diversas modificaciones lo que revela como ha cambiado la sociedad yucateca en el ámbito socio político y en la vida cotidiana.
Con la llegada de los españoles y el proceso de colonización la vida de los habitantes del Nuevo Mundo cambió de forma drástica y tuvieron que adecuarse a la nueva cultura impuesta por los conquistadores españoles. La religión, política, lengua, normas e inclusive su forma de vestir fue obligada a cambiar.
La falda de las mujeres se alargó hasta los pies, el cual se le llamó “fustán”, que consistía en una enagua blanca de algodón, ajustada a la cintura y para cubrirse la parte superior del cuerpo era una camisa que caía sobre el fustán, con un amplio escote cuadrado descubría parte del pecho y a los lados exhibía dos aberturas para sacar los brazos a esta prenda llamaron “Huipil”
La indumentaria era una pieza clave para diferenciar cada estrato social y con ello la élite europea buscaba establecer diferencias ideológicas y étnicas entre cada miembro de la sociedad. Poco a poco el huipil fue adaptandose a la moda europea y las mujeres mestizas comenzaron a usar bordados en punto de cruz para adornar el blanco huipil. De igual forma empezaron a usar rosarios de filigrana de oro, largos collares y aretes también de oro. y con esto marcaba la diferencia del estatus económico de las mujeres.
Al inicio del siglo XIX, las mujeres mestizas ya eran casi parte de la élite “blanca” y comenzaron a diferenciarse de las mujeres indigenas. Por lo que “el traje de mestizo” se fue convirtiendo en un símbolo de la sociedad de Yucatán.
En diversos municipios del Estado como Valladolid se caracterizan por la elaboración de bellos huipiles bordados en hilo contado o de punta de cruz.
Actualmente el huipil es considerado el traje típico de Yucatán y la explicación de esto es que después de la guerra de castas (1847), la burguesía necesitó formar alianzas y se trató de presentar a Yucatán como una sociedad mestiza, en la cual la imagen del indígena queda relegada.
Hoy en día pocas personas siguen usando el huipil de manera cotidiana, la mayoría son personas oriundas de los municipios del Estado. El Huipil es un símbolo representativo de Yucatán y podemos encontrar una gran variedad de bordados, y prendas como blusas, vestidos adaptados a las nuevas modas pero manteniendo la originalidad y esencia del huipil.
Referencia: Bourbon, Fabio. “Las ciudades perdidas de los mayas. Vida, obra y descubrimientos de Frederick Catherwood”. México, 1999, ed. Gobierno del Estado de Yucatán/ CONACULTA.