La torta es una tradición popular que forma parte de nuestro día a día. Además representa un fácil y económico platillo que ha deleitado el paladar de los mexicanos desde la época del porfiriato. Hoy te hablaremos del origen de la famosa torta.
Según se cuenta la historia de la torta, se sitúa en la Ciudad de Puebla, en una época anterior a la invasión de Estados Unidos (1846-1848). Una de las menciones más antiguas sobre la torta se encuentra en la publicación del 8 de febrero en el periódico El Pájaro Verde en la que se menciona la existencia de la “torta compuesta“.
Sin embargo la mayoría de las versiones apuntan a un hombre de la Ciudad de México llamado Armando Martínez Centurión. Inclusive el escritor Jorge Ibargüengoitia le dedicó varios párrafos en “La torta de Armando y otras tecnologías“, un artículo publicado en el periódico Excélsior de 1972. El señor Armando era un hombre humilde que en 1892 colocó un puesto en su zaguán para vender bolillos rellenos de lo que tenía a la mano, después introduciría otros ingredientes como el jamón de pierna, el queso de puerco y las sardinas.
El puesto de Don Armando se encontraba en la calle Coliseo Viejo, actualmente calle 16 de septiembre. Se dice que entre sus clientes se encontraban Agustín Lara, Cantinflas, Francisco I. Madero, entre otras personalidades mexicanas. De hecho la Tortería de Don Armando aún existe en el cruce de Avenida Reforma y Calle Humboldt 24, en la delegación Cuauhtémoc.
La torta de Cochinita Pibil toda una tradición en el Estado de Yucatán
Tanto fue el éxito de las tortas que a pesar de haber transcurrido más de cien años han perdurado y se han popularizado en toda la República Mexicana. Inclusive el National Geographic la consideraría uno de los grandes inventos del siglo XX.