Un gran legado cultural que nos dejaron nuestros antepasados son las costumbres y tradiciones que han ido pasando de generación en generación y que hasta la fecha se siguen practicando en algunos municipios del Estado de Yucatán.
Es importante mencionar que los mayas tenían una cosmovisión bastante compleja, basado en la religión y espiritualidad, por lo que ellos tenían un profundo respeto y devoción a sus dioses a quienes les realizaban ofrendas y sacrificios. Algunos de esos rituales han perpetrado y aunque en minoría continúan manifestándose en la actualidad en algunos municipios de nuestro Estado
Uno de esos rituales es el Hetzmek o bautizo maya, está asociado al ciclo de la vida, recibe este nombre por la forma en la que se abraza al niño, Hetz “aligerar”, y Mek “abrazar”. Es una ceremonia que se realiza preferentemente en luna llena, en la cual los padres presentan a sus hijos ante la sociedad. Debe realizarse cuando las niñas cumplen tres meses de edad y los niños, cuatro, ya que esos números están asociado al género, 3 le pertenece a la mujer y 4 al hombre.
Para que se lleve a cabo la ceremonia es importante tener un padrino para el niño y una madrina para la niña. Se coloca un altar con comida especialmente como pinole, huevo, pepita, chaya y sal. También es tradición poner sobre la mesa una jícara, coa, machete , comal, comal, agujas, que según el género del niño es lo que le corresponde a cada uno. Recientemente es común colocar juguetes, celulares y computadoras portátiles.
Con la celebración del hetzmek los padres buscan incentivar y favorecer el desarrollo de las habilidades físicas e intelectuales de sus hijos.
Durante el mes de marzo en el ejido La Esperanza, del municipio de Tzucacab se realiza este ritual para tener buena cosecha durante todo el año.
Otra de las ceremonias mayas que siguen vigente hasta nuestros días es el Cha’a Chaak, cuyo significado es “Caer Lluvia”, en la cual los mayas la realizaban para pedirle al dios Chaak, que no falte la lluvia para la fertilidad de las tierras. El altar es pieza clave en todas las ceremonias ya que este es el elemento que conecta a la tierra con el plano espiritual. El J-meen o sacerdote maya recita plegarias, ofreciendo a la deidad las ofrendas puestas en el altar, 13 pibes que hacen referencia a los 13 cielos mayas, 4 panes cada uno de estos colocados en cada esquina del altar, indicando los 4 puntos cardinales y los elementos naturales agua, aire, fuego y tierra. En esta celebración se caracteriza por la presencia de bebidas sagradas como el balché, ( miel fermentada con corteza de árbol) y el saká (bebida a base de nixtamal cocido), ofrendas importantes para el Dios Chaak.
El Jetsluum, “calmando a la tierra”, es otro de los rituales ancestrales mayas que se realizan en la actualidad. También se realiza por medio de un altar, se prepara un tipo de pib sazonado con pepita y una vez puesto en el altar, se despedaza para elaborar el yaách. El J-meen bendice los alimentos para ofrecerlo posteriormente a los dioses del monte pidiéndoles protección para evitar los malos aires que pueden dañar a la tierra, asi como a las personas y animales que habitan en ella. Es importante mencionar que de igual forma este ritual se realiza en tramos de la carretera donde a menudo ocurren muchos accidentes.
Es importante conocer y transmitir las tradiciones de nuestro Estado ya que contribuye a la riqueza cultural que nos heredaron nuestros antepasados.
¡No dejemos morir nuestras tradiciones continuemos con ellas!
Bibliografía: Bonavides Mateos, Enrique, 1992 “Ritos de pasaje entre los mayas antiguos”, Estudios de Cultura Maya XIX: 397-425. México: UNAM, IIFL, Centro de Estudios Mayas