Lo que hoy conocemos como calle 60 comenzó a construirse a principios del Siglo XVII, este sería el primer paseo de la Ciudad de Mérida en el cual se construirán casas principales de los conquistadores, instituciones e iglesias. Hoy te contaremos la historia de esta iglesia que tiene 287 años de antigüedad.
La historia de la iglesia empieza con la plazuela de Santa Ana que emergió como vértice de una población maya prehispánica que luego se convirtió en un modesto barrio de artesanos y jornaleros en la época colonial.
En los primeros años del siglo XVIII, el gobernador y capitán general de Yucatán, Antonio de Figueroa y Silva, mandó trazar una calle derecha del Palacio Episcopal (edificio del Ateneo) al norte, engalanada por dos arcos de cantería, de modo que el panorama del barrio de Santa Ana sufrió un cambio radical, que aceleró su desarrollo.
La iglesia se encontraba al límite de la ciudad, al norte se ubicaba la población indígena de Itzimná. La ciudad era muy reducida, cerca de lo que hoy es la plaza grande o plaza principal de Mérida, vivían los españoles peninsulares y criollos. Para delimitar la ciudad de los barrios indígenas, se mandaron a construir arcos , de los cuales 3 subsisten hasta la actualidad, uno al sur en San Juan y dos al oriente, llamados “el arco de dragones” y del puente.
En 1729, De Figueroa y Silva mandó erigir el templo de Santa Ana, que se presume fue sobre un basamento precolombino maya, en el sitio donde estaba ubicada antigua capilla abierta, Poco después, se pondría la primera piedra del templo parroquial de Santa Ana, obra que financiaría el mismo gobernador y que se concluyó en 1733.
Una placa de piedra colocada en la fachada principal exterior del recinto, con inscripción en castellano antiguo, indica que allí reposan los restos mortales de su constructor.
La iglesia de Santa Anna a 287 años de seguir en pie.
Hoy en día la iglesia de Santa Anna es una de las más visitadas por turistas por su pasado colonial y prehispánico.