Cuenta una leyenda Maya que durante una noche tormentosa, mientras el dios Zamná corría a resguardarse, tropezó con una planta de henequén. Sus duras y puntiagudas hojas le ocasionaron una cortada en la pierna, lo que trajo la ira de sus seguidores, quienes cortaron las hojas de la planta y luego las azotaron contra las piedras. El sabio Zamná se percato que de las hojas salía una fibra muy resistente que podría ser de gran utilidad a su pueblo. Fue así como Zamná enseñó al pueblo maya el valor del henequén.
Oro verde es el nombre que recibió el henequén en Yucatán durante el siglo XIX, a causa de la gran derrama económica que generó durante su auge industrial.
El Henequén, es símbolo del pasado histórico de Yucatán. Es un tipo de agave nativo de la península, conocido como El Oro Verde, pero sabes porqué se le llamó así? Esta planta tiene un pasado importante ya que generó una transformación económica y social durante el período de 1850 a 1950 en el Estado de Yucatán. El Desarrollo de las plantaciones de henequén en las grandes Haciendas contribuyeron a que Yucatán fuera conocido más allá de las fronteras mexicanas.
Pero, ¿por qué tuvo ese gran impacto el henequén? De la planta del henequén se extraía la fibra y debido a su dureza y resistencia se fabricaban cuerdas, hilos, sogas y tejidos para embalar telas, alfombras, sacos para diversos productos como cacao, café o maíz. Cabe recalcar que en ese entonces no se conocía el Nylon. La aparición de productos derivados del henequén fue muy bien aceptado en los diferentes sectores: doméstico, comercial, agrícola e industrial. Debido a la alta demanda de este producto, las haciendas henequeneras incrementaron y se disparó la producción, necesitando cada vez más mano de obra. Con la modernización del país, la llegada del ferrocarril y la construcción de la red ferroviaria que comunicó Yucatán con el resto de la República hizo que, de la península salieran toneladas de henequén que eran exportados a Estados Unidos y algunos países de Europa, como Francia.
La historia del henequén en Yucatán cambió por la Revolución Social Mexicana, y por la invención de las fibras sintéticas como el polipropileno. El consumo del henequén dió un duro golpe de retroceso y las haciendas henequeneras fueron cayendo en su producción hasta que desaparecieron.
Hacienda Yaxcopoil en Yucatán, en la imagen se muestra una planta desfibradora de henequén. En el cuarto de máquinas se conserva en buenas condiciones un motor diesel alemán con 100 HP de potencia marca Körting (Hannover) de 1913, el cual se utilizó hasta 1984 cuando la producción de fibra de henequén en la hacienda concluyó, después de más de un siglo.
Atrás quedaron el esplendor de las haciendas henequeneras, muchas fueron abandonados, otras hoy en día se conservan como Museos, Hoteles Boutique, y sus grandes jardines son alquilados para eventos sociales . Muy pocas siguen con la producción del henequén , las que aún continúan ofrecen recorridos turísticos para poder apreciar el proceso de transformación del henequén y ser testigos del pasado glorioso de las Haciendas Henequeneras.
El cuarto de máquinas muestra vestigios de los primeros motores y máquinas del siglo XIX para el proceso agrícola e industrial.